Una vez que tenemos decidido el lugar exacto donde queremos construir la piscina, pasaremos a estudiar el tamaño y la forma apropiada a nuestras necesidades.


(ver video)
Como se sabe, la resistencia del hormigón reside casi exclusivamente en la armadura, es decir, en la red de varillas la que recibe y soporta la presión del agua. Para lograr una perfecta estanqueidad del vaso, ningún sistema mejor que construir una piscina de una sola vez, sin juntas de construcción ni dilatación. El hormigón se proyecta, previa colocación de los niveles inferiores y superiores, a 7 atmósferas de presión por los radios o unión de las paredes con solera, dejando la junta del material formando cuña. Seguidamente se pasa a proyectar la solera en espesores variables de 15 a 20 cms, y paredes dándoles de 10 a 15 cms. de espesor formando asimismo un zuncho, perimetral de 15 cms. para atar las paredes y para el posterior asentamiento de la piedra de coronación. Los materiales usados para el gunitado son: el árido, el cemento y el agua.
En una piscina gunitada, los extremos de tuberías, sumideros, retornos, skimmers… etc. son colocados en la armadura antes del gunitado y se convierten en una parte más del bloque monolítico, evitando la posibilidad de fugas.
RESISTENCIA, IMPERMEABILIDAD, DURABILIDAD Y UNA GRAN DENSIDAD son las principales virtudes de esta técnica.
Otra ventaja que ofrece este sistema constructivo es que el hormigón proyectado se adapta fácilmente a cualquier tipo y forma de superficie. (ya es sabido que las superficies curvadas son difíciles de encofrar y resolver).
En comparación con otros países, la aplicación de la técnica del hormigón proyectado en España debe considerarse como relativamente reciente, comenzaron a construirse piscinas de gunita hará cosa de unos veinticinco años, pero en la actualidad, el campo de realizaciones que abarca es inmenso. Podemos afirmar que esta técnica apenas tiene rivales dignos de mención.
A relativamente pocos centímetros del nivel del agua, al ras del terreno, se coloca la denominada “albardilla” ó coronación de la piscina. La albardilla se soluciona hoy en día por medio de placas prefabricadas, utilizando a tal efecto cualquier material que ofrezca un ACABADO DECORATIVO y que, al mismo tiempo, presente una SUPERFICIE LISA, para evitar que el agua pueda quedar retenida, pero al mismo tiempo SIN ACABADO PULIMENTADO, con el fin de que la superficie no se torne resbaladiza.
El mejor material para que se eviten los accidentes, sin que por ello se pierda la estética decorativa del sector, es el gres mate, las lajas de piedra ó la piedra natural lisa. También se puede recurrir a piezas prefabricadas de piedra artificial, que ofrecen la ventaja de permitir una serie de soluciones, por medio de la forma ó el color, así como contar con una absoluta regularidad de construcción.
Llamamos vítreo al material de vidrio sometido a la cocción a altas temperaturas, lo que confiere una extraordinaria dureza y resistencia. Es utilizado para el revestimiento de las paredes y fondo de los vasos de piscina.
Tanto las dimensiones del material (10x10mm ó 20x20mm), como sus peculiaridades características (que son las de vidrio mejoradas), le convierten en un producto muy adecuado para la función indicada
El azul es el color por excelencia para el revestimiento de una piscina. No obstante, se utilizan también otros colores. El blanco puro deslumbra y puede llegar a dañar la vista, mientras que los tonos oscuros confieren a la masa de agua un triste y sombrío aspecto, que en los días nublados resultará muy poco agradable. El amarillo es un color simpático y acogedor, pero para grandes superficies resulta monótono. Los verdes y los azules pálidos serán las mejores entonaciones que puedan adoptarse.
 |