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Una vez que tenemos decidido el lugar exacto donde queremos construir la piscina, pasaremos a estudiar el tamaño y la forma apropiada a nuestras necesidades.
Este factor dependerá en gran medida del espacio del que dispongamos, pues en la mayoría de los casos, determinará el tamaño de nuestra piscina. Si el espacio disponible no supone limitación alguna, debemos de tener en cuenta que la piscina una vez terminada, se apreciará grande o pequeña en función de su ubicación.
Un tamaño apropiado para una familia de 4 a 6 personas, será entre 4x8 y 5x10, teniendo en cuenta que siempre que hablamos de tamaño nos referimos a la lámina de agua y a esta habrá que añadir el tamaño de la piedra de coronación que suele ser de 40-50cms.
Deberemos observar que las piscinas con formas curvas o de riñón consiguen una buena estética a partir de los 50m2. Si la piscina es más pequeña, sacrificaríamos buena parte de su uso.
Tendremos en cuenta que una piscina con forma curva supondrá un aumento del presupuesto <>15% en relación a una rectangular del mismo tamaño.
Una proporción adecuada en piscinas rectangulares equivale a que el lado más largo sea igual al doble del pequeño.
En cuanto a la profundidad, unas medidas apropiadas suelen ser de 1,20m en la zona menos profunda hasta los 2m en la más profunda. Aquí es importante resaltar que el agua estará siempre unos 10cm por debajo de la piedra de coronación.
Cabe destacar que todos estos factores que mencionamos son a título informativo, ya que sobre todo ellos, deberá primar siempre nuestros gustos y deseos. |
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